lunes, 1 de marzo de 2010

A punto de estallar.



Cuando creo que estoy a punto de estallar.

Cuando me doy cuenta que esa bomba de mi pecho ya dijo su último tic tac.

Y el estruendo saldrá por mis ojos o mi boca.

Me acerco a la luna.

La luna se acerca mi casa.

Y me olvido de mí.

Me olvido de ti.

Me olvido de todos.

Respiro vacío, blanca, nueva.

Al menos unos instantes.

Dos o tres exhalaciones

Luego me dueles.

Luego te duelo.

Luego me duelen todos.

1 comentario:

  1. Hermoso, impactante, contundente… las palabras justas que además incluyen.

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Si de verdad me leyeras, si de verdad comprendieras la esencia de mi ser... sabrías que estoy aprendiendo que hay palabras que no se deben decir... hay momentos en que se debe guardar el corazón en su cajita de perfumes hasta el próximo invierno. Son como esas cosas del cuidado de las plantas y del jardín que nos ayudan a mantener la fe en nuestros sentimientos.
Si mi espíritu no ha podido florecer aún en esta tierra, lo mudare de este cielo a cielos nuevos. A un lugar donde las nubes no sean de tormentas o silencios.

Hay muchos libros de silencios y hay muchos libros de sueños que aguardan en los estantes, quizás es hora de que los lea, o que los beba como el néctar que me ayude a sanar de tanta mala suerte en mi corazón y en mis ideas.

Mi alma espera en los arboles, algún día la encontraras. Pero si la recuerdas, dile de esas palabras mágicas y veras como se acerca.