miércoles, 21 de abril de 2010

Como una canción.




Cuidado.


Hoy me libero.


Elevo mi espíritu

A lo más alto del cielo.

Y me parezco un rayo, y me parezco a un trueno.


Atentos.


Hoy me libero.


Y de la música que cimbra mis costillas

Oirá este mundo sediento.

Y de la música que cimbra mis costillas

Oirá este mundo sediento.


Después que caiga el trueno.

Después que rompa el cielo.

Después de esta tormenta.

Volveré a ser silencio.

Volveré a ser silencio.


Después que bese la luna.

Después que la ate en mi pelo.

Después de tocar tus ojos.

Volveré a ser un secreto.

Volveré a ser un secreto.


Ahora estallo mi cuerpo.

Ahora me convierto en fuego.

Ahora asciendo a la cima

De todos mis miedos.

De todos mis miedos.


(Se lee a ritmo de Cigala, y Niña Pastori)


jajajajajajaja

1 comentario:

  1. Sabés que iba a escribir que era ideal para ponerle música?

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Si de verdad me leyeras, si de verdad comprendieras la esencia de mi ser... sabrías que estoy aprendiendo que hay palabras que no se deben decir... hay momentos en que se debe guardar el corazón en su cajita de perfumes hasta el próximo invierno. Son como esas cosas del cuidado de las plantas y del jardín que nos ayudan a mantener la fe en nuestros sentimientos.
Si mi espíritu no ha podido florecer aún en esta tierra, lo mudare de este cielo a cielos nuevos. A un lugar donde las nubes no sean de tormentas o silencios.

Hay muchos libros de silencios y hay muchos libros de sueños que aguardan en los estantes, quizás es hora de que los lea, o que los beba como el néctar que me ayude a sanar de tanta mala suerte en mi corazón y en mis ideas.

Mi alma espera en los arboles, algún día la encontraras. Pero si la recuerdas, dile de esas palabras mágicas y veras como se acerca.