lunes, 21 de febrero de 2011

Sueño con las aves

Sueño con las aves que llegan a mi boca y hablan con mi lengua sobre los secretos del cielo
Y sueño con las aves que llegan a mi boca  solo por llegar a verme y oír sobre qué cosas les cuento
Pero no tengo secretos
Mi  filosofía es muda
No hay nada para decirles a ellas


Desde que sueño que soy un cielo me lo paso buscando vuelos nuevos
Y no hay abrazos que alcancen el cielo
Por eso todas las noches abro las ventanas
Porque me siento triste
Porque no hay aves ni mariposas ni libélulas ni voladoras criaturas marinas
Que alcancen el cielo de mi boca durante el día

Nadie me cuenta los secretos del cielo
De la tierra o el mar

Y hay algunas criaturas que se parecen a serpientes
Y hay algunas criaturas que se parecen a los peces
Y otras que cuando se acercan y las ves de cerca
Parecen la muerte

Nadie me cuenta los secretos del cielo cuando estoy despierta
Solo se acercan las aves invisibles
Y esas solo saben de silencios
Como mis labios cuando estoy sedienta de poesía
Como mis labios cuando estoy despierta y no hay aves de cielo que respiren de mi aliento
Lo que me resta de vida


Hay un mar más allá del mar
Un lugar de aguas claras
Dicen que tiene nuevas criaturas
Quizás alguna de ellas
Sea como una serpiente
Como un dragón de escamas
Que aparezcan señales extrañas
Quizás en esos dibujos
Descubra más secretos
Del cielo, de la tierra y de mi vida


Son esas cosas las que no comprendo
Y sobre las que no puedo
Hablar claramente a través de mi poesía.

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Si de verdad me leyeras, si de verdad comprendieras la esencia de mi ser... sabrías que estoy aprendiendo que hay palabras que no se deben decir... hay momentos en que se debe guardar el corazón en su cajita de perfumes hasta el próximo invierno. Son como esas cosas del cuidado de las plantas y del jardín que nos ayudan a mantener la fe en nuestros sentimientos.
Si mi espíritu no ha podido florecer aún en esta tierra, lo mudare de este cielo a cielos nuevos. A un lugar donde las nubes no sean de tormentas o silencios.

Hay muchos libros de silencios y hay muchos libros de sueños que aguardan en los estantes, quizás es hora de que los lea, o que los beba como el néctar que me ayude a sanar de tanta mala suerte en mi corazón y en mis ideas.

Mi alma espera en los arboles, algún día la encontraras. Pero si la recuerdas, dile de esas palabras mágicas y veras como se acerca.