viernes, 8 de enero de 2010

Somos dos astronautas perdidos en el silencio de la razon y la ciencia


Me estorba esta música de monstruos, de debajo de mi cama, ya no se a quien culpar por este insomnio.

Tu espectro no encuentra una sabana de su talle, para venir otra vez a asustarme, mientras congelo las sombras de mi respiración en el aire que se enfría solo cuando te pienso.


El cosmos es una forma particular de existencia que nos olvida.


Somos dos astronautas perdidos en el silencio de la razón y la ciencia.

Cuanto oxigeno nos queda en el recuerdo hasta olvidarnos.


Paso a paso que doy se que muero, estas muriendo, mi mente no puede resguardar tu nombre por mucho tiempo.

Llegara la noche y me dolerás menos, mi estomago no abrigara esa estrella que palpita por tu cara.

Llegara la noche y seremos otra vez seres que en la distancia se quieren menos que lo que se quisieron cuando los sonreía la mañana.


Ya acepte la voluntad del hielo sobre la anestesiada humedad de mi almohada, verticales senderos de luces desde mi ojos mientras la madrugada me besaba angustiada.

Ya acepte la voluntad de esta soledad que responde a mis gritos, con sus miradas de luna apagada.


Es extraño saber que me dueles en los tobillos cuando intento caminar cerca de tu casa.


Mis silencios se ahogaron en el fondo de un café que me sabia a mariposas en pleno mes de julio, no quiero decir otra vez .. abril te espera como una niña descalza entre las flores amarillas del olvido, y los ruiditos de las hojas que pisabas.


No me gusta el café, ni el mes de julio, me gusta recordar los coloridos duendes que se dormían en tus hombros, mientras nosotros caminabamos la plaza.


1 comentario:

  1. Los dolores del amor pueden traer color a la vida como una mariposa que da vida a la primavera, en abril y julio siempre traerá calor ... de calor de nuevas pasiones.
    Un texto bello
    bejos

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Si de verdad me leyeras, si de verdad comprendieras la esencia de mi ser... sabrías que estoy aprendiendo que hay palabras que no se deben decir... hay momentos en que se debe guardar el corazón en su cajita de perfumes hasta el próximo invierno. Son como esas cosas del cuidado de las plantas y del jardín que nos ayudan a mantener la fe en nuestros sentimientos.
Si mi espíritu no ha podido florecer aún en esta tierra, lo mudare de este cielo a cielos nuevos. A un lugar donde las nubes no sean de tormentas o silencios.

Hay muchos libros de silencios y hay muchos libros de sueños que aguardan en los estantes, quizás es hora de que los lea, o que los beba como el néctar que me ayude a sanar de tanta mala suerte en mi corazón y en mis ideas.

Mi alma espera en los arboles, algún día la encontraras. Pero si la recuerdas, dile de esas palabras mágicas y veras como se acerca.