martes, 13 de julio de 2010

De carne y poesía.










Ya sabes que no soy
Ni dragón
Ni bruja
Ni serpiente
No soy rosa ni en mis espinas
Ni soy sirena por la voz de mis delirios
Ni por las escamas de mis silencios

No soy del viento
No soy de la lluvia
Sabes que no soy del agua ni del fuego
Soy la sustancia revelada en espíritu
Que se alza airosa sobre la tierra
Soy la forma de todas las nubes
De la tormenta cuando se alejan

Soy un manantial de secretos
Ven y busca el que quieras
Te lo obsequio
El secreto de la noche
El de la luna
O el de mis piernas

Pequeñas aves del deseo
Del rigor en la penumbra
Tampoco soy la luna
No soy tan blanca ni tan india como quisiera
No soy de trigo
Ni de pan recién horneado
No soy un barco perdido en el mar de tus ideas

Muerdo tu labio porque me nombras
Despierto del fuego antes de ser reflejo
Soy de ti lo mismo que las horas
Instantes repetidos en la sombra
Un poco de aire sobre el rostro cuando suspiro
Un poco de gemidos cuando te nombro
Un poco de atardecer cuando me evocas

Ya sabes que no soy la bestia que demora la muerte en su boca
No soy el veneno en forma de rayo fisurando la tierra
No soy la muerte no alcanzo a vida
No soy el espejo de todos tus demonios
No soy la serpiente que cambia de nombre todas las noches
No soy la herida no llego a ángel
No soy la santa ni la puta sombría caminando sola


No soy tu voz, no soy mi llanto
No soy la espada o la palabra

Soy una mujer de carne y poesía
Que habita un sueño de plumas invisibles

Aves que en el sueño parecen peces
Peces que de día parecen llaves
Llaves que en el agua abren los espejos
Espejos que nos muestran los nombres del pasado

Ahora ya sabes que nombre tenían mis ojos
Antes de tu mirada
Era un nombre que sabia a poco
Era un nombre que sabia a lágrima

Soy una mujer de carne y poesía
Que habita un sueño de plumas invisibles
Soy la dama que vierte sus versos en tu cama
Soy el pequeño insecto de alas
Que entra en tu casa
Que se posa en tu hombro
Que zumba en tus oídos
Verdades esperadas

Soy nada
Soy todo
Soy el instante en el que tus ojos dibujan mi piel
El instante en que mi carne se vuelve de luz
Porque me desnudas el alma.




1 comentario:

  1. "Soy de ti lo mismo que las horas
    Instantes repetidos en la sombra"

    simplemente perfecto!

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Si de verdad me leyeras, si de verdad comprendieras la esencia de mi ser... sabrías que estoy aprendiendo que hay palabras que no se deben decir... hay momentos en que se debe guardar el corazón en su cajita de perfumes hasta el próximo invierno. Son como esas cosas del cuidado de las plantas y del jardín que nos ayudan a mantener la fe en nuestros sentimientos.
Si mi espíritu no ha podido florecer aún en esta tierra, lo mudare de este cielo a cielos nuevos. A un lugar donde las nubes no sean de tormentas o silencios.

Hay muchos libros de silencios y hay muchos libros de sueños que aguardan en los estantes, quizás es hora de que los lea, o que los beba como el néctar que me ayude a sanar de tanta mala suerte en mi corazón y en mis ideas.

Mi alma espera en los arboles, algún día la encontraras. Pero si la recuerdas, dile de esas palabras mágicas y veras como se acerca.