jueves, 28 de octubre de 2010

Simple... como una muerte liquida.

Es simple, muy simple, es agradable y desagradablemente simple.

Morir es la voluntad de la luz en la sombra, del perfume en el aire, de la lluvia sobre el agua… y mientras sus últimos círculos ofrezcan sacrificio liquido al cielo, es simple, es tan simple, es más simple que cualquier cosa en el mundo o en sus extremos.

Cuando no estoy, es porque estoy muerta. Luego recupero fuerzas y estoy lista para  que me maten de nuevo.

1 comentario:

  1. Wow! que frase final, me encanto.

    Un abrazo grande.

    Facu.

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Si de verdad me leyeras, si de verdad comprendieras la esencia de mi ser... sabrías que estoy aprendiendo que hay palabras que no se deben decir... hay momentos en que se debe guardar el corazón en su cajita de perfumes hasta el próximo invierno. Son como esas cosas del cuidado de las plantas y del jardín que nos ayudan a mantener la fe en nuestros sentimientos.
Si mi espíritu no ha podido florecer aún en esta tierra, lo mudare de este cielo a cielos nuevos. A un lugar donde las nubes no sean de tormentas o silencios.

Hay muchos libros de silencios y hay muchos libros de sueños que aguardan en los estantes, quizás es hora de que los lea, o que los beba como el néctar que me ayude a sanar de tanta mala suerte en mi corazón y en mis ideas.

Mi alma espera en los arboles, algún día la encontraras. Pero si la recuerdas, dile de esas palabras mágicas y veras como se acerca.